LUIS XVI (23/8/1754 - 21/1/1793) Y MARÍA ANTONIETA (2/11/1755 - 16/10/1793)
Tras la Revolución Francesa, Luis XVI fue ejecutado el 21 de enero de 1793 por temor a que su presencia aliente una contrarrevolución. El mismo camino siguió su esposa el 16 de octubre del mismo año.
Ejecuciones
A las 10.15 el condenado Luis Capeto llegó a la Plaza de la Revolución: fue vestido de blanco y sostuvo el libro de los Salmos en sus manos. Al bajar de la carroza se quitó la chaqueta, se desabrochó la camisa de lino y se apartó el pañuelo del cuello. Algunos soldados trataron de atarle las manos pero Luis se negó con indignación:

“Haréis lo que se os haya mandado hacer, pero no me ataréis nunca”.

Uno o dos minutos después de las 10.20, la cuchilla de la guillotina cayó sobre el cuello de Luis XVI.
Medio año más tarde a María Antonieta se la acusa de incesto con su hijo Luis XVIII y de entenderse con las potencias extranjeras. Al mediodía del día que le siguió al proceso es guillotinada, sin haber querido confesarse con el sacerdote constitucional que le habían propuesto.
Después 
Con la Restauración de la monarquía de 1814, la “buena sociedad francesa” vivió en un clima de luto para expiar la culpa del doble regicidio y se idealizó la vida de los dos soberanos. El 18 de enero de 1815 se empezaron a desenterrar los cuerpos de los dos soberanos.
Por orden de Luis XVIII se construyeron dos capillas expiratorias, una en la celda de María Antonieta en la Conciergerie y otra en el cementerio de la Magdalena. Ésta última, diseñada como un mausoleo clásico se emplazó en el lugar donde los reyes fueron originalmente enterrados. El 21 de enero de 1815 los restos de los soberanos fueron llevados, en pompa magna a la basílica de Saint-Denis, donde fueron inhumados en ataúdes de plomo. También descansa ahí el corazón de Luis XVII luego de que los exámenes comprobaran que era hijo legítimo de Luis XVI.

LUIS XVI (23/8/1754 - 21/1/1793) Y MARÍA ANTONIETA (2/11/1755 - 16/10/1793)

Tras la Revolución Francesa, Luis XVI fue ejecutado el 21 de enero de 1793 por temor a que su presencia aliente una contrarrevolución. El mismo camino siguió su esposa el 16 de octubre del mismo año.

  • Ejecuciones

A las 10.15 el condenado Luis Capeto llegó a la Plaza de la Revolución: fue vestido de blanco y sostuvo el libro de los Salmos en sus manos. Al bajar de la carroza se quitó la chaqueta, se desabrochó la camisa de lino y se apartó el pañuelo del cuello. Algunos soldados trataron de atarle las manos pero Luis se negó con indignación:

“Haréis lo que se os haya mandado hacer, pero no me ataréis nunca”.

Uno o dos minutos después de las 10.20, la cuchilla de la guillotina cayó sobre el cuello de Luis XVI.

Medio año más tarde a María Antonieta se la acusa de incesto con su hijo Luis XVIII y de entenderse con las potencias extranjeras. Al mediodía del día que le siguió al proceso es guillotinada, sin haber querido confesarse con el sacerdote constitucional que le habían propuesto.

  • Después 

Con la Restauración de la monarquía de 1814, la “buena sociedad francesa” vivió en un clima de luto para expiar la culpa del doble regicidio y se idealizó la vida de los dos soberanos. El 18 de enero de 1815 se empezaron a desenterrar los cuerpos de los dos soberanos.

Por orden de Luis XVIII se construyeron dos capillas expiratorias, una en la celda de María Antonieta en la Conciergerie y otra en el cementerio de la Magdalena. Ésta última, diseñada como un mausoleo clásico se emplazó en el lugar donde los reyes fueron originalmente enterrados. El 21 de enero de 1815 los restos de los soberanos fueron llevados, en pompa magna a la basílica de Saint-Denis, donde fueron inhumados en ataúdes de plomo. También descansa ahí el corazón de Luis XVII luego de que los exámenes comprobaran que era hijo legítimo de Luis XVI.

Notas

  1. epitafiosytumbas ha publicado esto